“COMO LEÓN RUGIENTE”

#GOLDENMONDAY

Hace algunas noches, nuestro hijo menor pasó a la casa para recoger a nuestro nieto de 6 años luego de que éste había pasado todo el día con nosotros. Cuando salieron a la calle, nuestro nieto que aunque grande de tamaño es pequeño de edad, iba unos pasos detrás de su papá; iba contento, caminando como entre nubes, con una dulce sonrisa en su rostro, balanceando sus brazos con ritmo y gran libertad, pero al pasar frente a la reja de nuestros vecinos, un par de perros grandes que permanecen encerrados dentro de esa casa, cuyas ventanas están a escaso metro de distancia de su reja, le comenzaron a ladrar con gran fuerza mientras se revolvían junto al ventanal de la casa.

Al primer ladrido, por lo inesperado y la gran fuerza con la que fue emitido, toda la gracia y seguridad de nuestro pequeño se esfumaron, y con gritos aterradores se volvió hacia mí que estaba unos pasos atrás vigilando su andar. La amplia sonrisa de su rostro tierno y feliz, se convirtió en un gesto desesperado que solo expresaba angustia y un gran terror.

Tere y yo lo abrazamos tan fuerte como pudimos, y ambos tratamos de consolarlo diciéndole: tranquilo, no te asustes, esos perros no pueden salir de su casa, aquí estamos, y al tiempo lo estrechábamos lo más fuerte que podíamos entre nuestros brazos.

Poco a poquito se calmó, levantó su mirada para vernos y con sus ojitos llenos de lágrimas, nos sonrió y siguió su camino hacia el auto de su papá que ya lo esperaba a bordo.

Me apenó mucho que haya sufrido ese susto tan grande, pero el Señor me permitió recordar lo que nos enseña en su palabra:

Descarguen en él todas sus angustias, porque él tiene cuidado de ustedes. Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar.
1 Pedro 5:7-8 RVC

Es bien sabido en el medio de la fe, que nuestro adversario adopta una forma que no le corresponde, ” se disfraza” de león rugiente, pero simplemente no lo es, y nuestra mejor opción es estar advertidos que como león que aparenta, se mantiene en guardia para traer temor, inseguridad, desconfianza, enfermedad y pobreza a quienes no saben que sólo es un impostor. Como dice el Señor, tenemos que ser prudentes y estar atentos para que nuestra sonrisa y descuido, no sean tornadas en angustia y temor.
Querido amigo, amiga, no temas por el escándalo que impera a nuestro derredor, en Cristo, podemos vivir seguros y confiados, porque Él es nuestra fuerza y nuestro ayudador.
¡Feliz y bendecida Semana tengan tod@s! MHE

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