“Mujer Virtuosa, se parece a Papá…”

#GOLDENMONDAY_MHE publicado en #GOLDENMOMSDAY #YOAMOAMAMÁ

“MUJER VIRTUOSA, SE PARECE A PAPÁ”

Por: J Danilo Ovando R

Cuando pensamos en lo bueno de las mamás, siempre están presentes sus grandes virtudes y no menores fortalezas. Se habla de sus múltiples desvelos, sus amorosos cuidados, su ternura evidente y amor inagotable. Se habla también del calor de hogar que sólo es posible cuando la madre está presente, que se disipa cuando mamá no está, sea momentánea o permanentemente.

Una de las grandes tragedias de nuestro tiempo, es que mamá ya no está en el hogar. Muchas mujeres dirán, y parece como si ya las escuchara decir: “¡No es la cantidad sino la calidad del tiempo que una dedique a su hogar y a su familia!” Sin embargo, y sin ánimo de molestar, no es así. Se requiere del tiempo. Claro que no se trata de descalificar a nadie, y si alguna mamá no está en su hogar “de tiempo completo”, será porque está haciendo las veces de proveedor trayendo el sustento a casa, lo cual es muy loable y digno de todo reconocimiento. Desafortunadamente, no todos los casos son iguales. Hay muchas que simplemente no están porque no quieren estar, porque prefieren tener su propio espacio, sus propios recursos, o les encanta la calle, ser autosuficientes y autodeterminantes, y demostrarle al mundo entero que la mujer es en todo igual que el varón… ¿Será?

Recuerdo con enorme gratitud, el hecho de que mi madre fuera una constante en mi vida. Ella sí estaba en casa “mañana, tarde, moda y noche”, y siempre que la buscábamos, estaba ahí para nosotros y luego para nuestros hijos cuando fueron chicos. Claro que también le gustaba salir, ella fue totalmente palacio desde que yo era niño, y lo fue hasta que Dios la llamó a su presencia. Según recuerdo, y si no me equivoco, su tarjeta de crédito era la número 027 o la 033. Le gustaban los días de campo, y viajar cuando tuvo la oportunidad de hacerlo. Nos bordaba la ropa, nuestras sábanas; la recuerdo sentada en su máquina de coser haciendo dobladillos o aplicando “tira bordada” o elaborando vestidos para mis hermanas. También diseñó muebles para nuestra casa. Era amable, educada y muy graciosa… salvo cuando nos tenía que ajusticiar con su chancla, previa persecución o no; algo por lo que nunca le guardamos rencor ni tuvimos que asistir a terapia.

Ahora, es importante destacar, que todo lo bueno que tienen las mamás, y por lo que tanto las queremos, lo han recibido de su semejanza con Dios. Así, que si hemos de festejar a las mamás, tendremos que empezar por agradecer al Señor por haberlas creado a su imagen y conforme a su semejanza. Dios imprimió en ellas cada una de sus virtudes y talentos, y lo hizo así porque Él sabía que serían necesarios para poderse desempeñar en cada uno de los tantos roles con los que la vida les desafía día con día.

Es desde antes de la creación del mundo, que Dios ha determinado la existencia de hombres y mujeres, y para hacerlo, no fue con un “volado”, sino como un acto de su soberana y perfecta voluntad. Así que si eres hombre o mujer, es porque Dios así lo determinó y tiene un propósito eterno para que al conocerlo y cumplirlo, recibas toda la bendición que viene como añadidura a tu vida.

Festejemos a las Mamás, ¡Pero todos los días! Seamos agradecidos y reconozcamos todo lo que hicieron y/o siguen haciendo por nosotros, nuestr@s hij@s y la humanidad entera.

No todas las mujeres son madres por haber tenido hijos, pero lo son, porque en cada una de ellas vibra un corazón de madre, porque el corazón de Dios, es fuente y origen de cada una de esas virtudes y bondades.

“Y Dios creó al hombre a su imagen. Lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó.”
Génesis 1:27 (RVC)

Nuestro cariño y honra a todas las Mujeres y Madres, y ¡Feliz y bendecida Semana tengan Tod@s! MHE

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