“La Semana Santa Más Larga de la Historia”

Por: J Danilo Ovando R

Por lo general, en esta época del año, las familias de prácticamente todo el mundo influenciado por la cultura cristiana, hacen un alto en sus actividades escolares,  profesionales y comerciales, para aprovechar los días de asueto que de manera tradicional se otorgan a una gran mayoría de trabajadores de los sectores público y privado en lo que el mundo ha bautizado con el nombre de “Semana Santa”. El pretexto, es la conmemoración de los últimos eventos de la vida de Jesús: Su entrada a Jerusalén, la cena en el aposento alto con sus discípulos conocida como “La última Cena”, su agonía en Getsemaní, su arresto y presentación ante los jerarcas judíos y romanos, su flagelación y escarnio a manos de los soldados romanos, su canje instrumentado por Poncio Pilatos ante los judíos por Barrabás, el “vía crucis” con sus tres caídas en su recorrido hacia el Gólgota y la ayuda de Simón de Cirene con el madero ante el pueblo judío y sus seguidores, la  crucifixión entre dos ladrones frente a su madre, su discípulo amado y sus seguidores, sus últimas palabras en la cruz, su muerte, las señales en los cielos y en la tierra después de ésta, su sepultura en un  sepulcro nuevo y su resurrección de entre los muertos. Es una tradición que data de los primeros siglos de la cristiandad, el asueto para instancias de gobierno desde el siglo V y las representaciones desde el siglo X.

Evidentemente, la repetición de los asuetos anuales también dio lugar a las vacaciones populares, que lejos de seguir la idea del recogimiento espiritual para recapitular sobre la obra redentora de Cristo, prefirió darse al relajamiento por los asuetos de hasta dos semanas, la santa y la que sigue en las escuelas y por lo menos de jueves a domingo de la semana en cuestión para el grueso de quienes se encargan de saturar los destinos de playa y de cualquier otro en donde se pueda uno mojar y asolear, mayormente por quienes se dedican al comercio informal y a las marchas y plantones de todo el año.

Diferentes representaciones religiosas en todo el mundo también tienen lugar durante estos días, siendo las más significativas y atrayentes de turismo en nuestro país, la de Taxco en el Estado de Guerrero y la de Iztapalapa en la CDMX a la que asisten un promedio de tres millones de personas.

Pero de repente, al finalizar diciembre de 2019, el gobierno Chino encabezado por Xi Jinping, dió la alerta mundial de la aparición de un virus al que llamaron “Coronavirus” y luego más específicamente COVID-19 de una enorme virulencia que se ha extendido por todo el mundo causando a esta fecha casi 43 000 muertes de entre los cerca de  900 mil infectados a nivel global, y una cifra de recuperados de 180 mil. Esto y el estudio de su grado de diseminación entre la población del mundo ha obligado en diferentes latitudes al encierro domiciliario, en unos lugares por conciencia y conveniencia propias y en otros por haberse establecido “toque de queda” para mantener a la población fuera de las calles en lo que se dice es el pico de mayor posibilidad de contagio. Las redes sociales han sido instrumento para que todo el mundo pueda publicar noticias verdaderas y falsas al respecto, creando entre la sociedad en cuarentena, desde los memes más simpáticos y creativos, hasta la difusión de escenas verdaderamente aterradoras de gente enferma y sufriendo del mal pulmonar que provoca esta pandemia, y en otros imágenes de los tráilers recibiendo cuerpos de fallecidos por decenas y centenas para ser llevados a cremar aún lejos de sus seres queridos que por su cercanía previa a ellos,  están en confinamiento preventivo o ya en tratamiento para intentar salvar su propia vida. Hoteles, tiendas departamentales, comercios de todo tipo cerrados por la contingencia, son el marco de calles desiertas por todo el mundo. Vecinos creativos tratando de animarse de balcón a balcón, miles si no millones expresándose vía redes sociales y páginas electrónicas compartiendo sus experiencias, sus tristezas y sus miedos. Y así da inico el mes santo, que en este año 2020 será inolvidable porque la reclusión sugerida por el sector salud será de los 30 días que dura, y da lugar a La Semana Santa Más Larga de La Historia, y curiosamente, lo que no logró la tradición, ni el mensaje de de salvación predicado a los cuatro vientos por evangelistas egresados de seminarios teológicos y predicadores seculares levantados por Dios desde el avivamiento de los años 70’s que llegó a nuestro país para dar un gran impulso al estudio, de las escrituras y a un estilo de vida basado en una comunión personal con Dios mucho más efectivo que la oferta de la tradición religiosa de Roma que ahora con su nuevo jerarca está recobrando algo de su aliento, lo logró esta molécula de proteína recubierta de grasa que ha puesto al mundo entero en jaque. 

Ahora en esta la que llamo La Semana Santa Más Larga de la Historia, la gente está hablando de Dios, buscando a Dios y  rogándole misericordia y perdón.

Y es en este escenario, en donde la verdad la única que existe puede ser advertida y conocida por todo el mundo. Nuestra única opción es Dios. Es probable que para este momento ya se esté probando una vacuna para enfrentar la enfermedad, pero la veradadera enfermedad del ser humano es el pecado, y eso no se cura con la vacuna del COVID-19, sino con un compromiso serio, de corazón con nuestro creador. El canal para hacerlo se llama Jesucristo, y es una persona no una representación anual, Jesús venció la muerte y por eso es que podemos abrigarnos bajo su amparo y gran poder. La Biblia entera da testimonio de Jesucristo y aunque muchos hayan creído en otras instancias de acercamiento a Dios, la única, como diríamos en estos días, el camino “oficial” para reencontrarnos con nuestra Padre Celestial es Jesús. Esta #LaSemanaSantaMásLargadeLaHistoria va a pasar, y la humanidad se va a congratular por haber vencido a esa proteína grasosa y algunas empresas farmacéuticas “de clase mundial” van a recoger el dinero con pala por su patente, pero lo único que nos hace verdaderamente libres del pecado es la sangre que Jesús derramó en la cruz del Calvario por todos aquellos que deciden creer en Él y seguirle. 

Quienes sean infectados y tengan la feliz oportunidad de sobrevivir, es posible que cambien su estilo de vida, pero sólo con Cristo podrán asegurar la obtención de la vida eterna. La oferta está en pie, no temas, cree solamente y reconcíliate con Dios mientras hay oportunidad, para que de Él obtengas una nueva vida, el perdón de tu pecado y la seguridad de la vida eterna. 

Te deseamos Bendiciones y Paz para ti y tu familia.

Si este mensaje es de tu interés y agrado, te invitamos a conocer nuestra página  manantial.org.mx en la que encontrarás información para tu edificación y la consolidación de tu relación con Dios, el único que existe. 

Imágenes: Biblia y Cruz: Canva; Coronavirus: klok.mx Diseño: @danilovandoDISEÑO

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